La intención es lo que cuenta
Lo que de verdad creo que separa a un tío que nada en la abundancia de otro que ocasionalmente consigue resultados son una serie de creencias, valores, actitudes...
El problema es que cuando interiorizamos una creencia lo hacemos siempre con una intención: conseguir más resultados.
Vamos al gimnasio con la intención de resultar más atractivo al sexo opuesto y así conseguir resultados.
Cuando salimos, salimos a divertirnos con la intención de preservar durante toda la noche un estado álgido que será la clave para conseguir resultados.
Queremos cultivar un estilo de vida atractivo con la intención de conseguir resultados.
Incluso adoptamos una mentalidad de desapego al resultado, pero, paradójicamente, lo hacemos con la intención de conseguir más resultados.
Con el tiempo, todas nuestras acciones van encaminadas a lograr más resultados. Nos convertimos en esclavos del resultado. A veces, esta relación “acción-intención” no se da directamente, sino indirectamente...pero sigue ahí, presente.

Durante mi estancia en Barcelona, toda acción acogía este motivo, esta intención, y llego un punto en el que ya no podía más, era un esclavo del sargeo, del resultado.
Hipnosis por la mañana, estudiar seducción por la tarde y después un diurno que acababa casi siempre por convertirse en un nocturno, y si para variar la rutina decidía leer un libro por la tarde, seguía existiendo una intención, un marco mental: “Leer es bueno, me aporta cultura...y en mis conversaciones con las chicas se me notara”
En mi ultimo artículo “El Juego Interno: Las Creencias” exponía las siguientes afirmaciones:
“Un conjunto de marcos mentales forman una creencia”
“SE CONSCIENTE DE LA INTENCIÓN DETRÁS DE CADA ACCION, CADA COMPORTAMIENTO, CADA PALABRA Y HAZ QUE ARMONIZE CON LA CREENCIA QUE QUIERES ADOPTAR”
Detrás de todas las acciones que he mencionado antes : divertirse, ir al gimnasio, desapego al resultado...etc existe una intención, un marco mental (conseguir más resultados) y como los marcos mentales se van acumulando, al final forman una creencia: “Las mujeres lo son todo” y esta creencia es reafirmada constantemente por la mayoría de tus acciones que solo tienen un propósito, por la comunidad de seducción y por la sociedad que nos impulsa, como hombres que somos, a la necesidad de demostrar nuestra valía personal a través del éxito que logremos con las mujeres.
Recurro ahora a la frase con la que inicie el artículo: “Lo que de verdad creo que separa a un tío que nada en la abundancia de otro que ocasionalmente consigue resultados son una serie de creencias, valores, actitudes...” y una de las creencias que tiene el que nada en la abundancia es que las mujeres no son el centro de su vida, finalizar con una chica no es motivo para inundarse en una alegría egótica...como si no finaliza...le DA IGUAL, esto, no va a hacerle más o menos feliz( por favor no vayas ahora a interiorizar esta creencia con la “finalidad de...”) Esta creencia la tienes que entender, comprender...y no debe de ser por un resultado, debe de ser POR TI, POR TU FELICIDAD, POR TU LIBERTAD...

Esta creencia y su comprensión, se me presentó junto a su interiorización, a modo de revelación ...regresar desde Barcelona a mi tierra ha sido difícil: de sargear todos los días, a sargear una vez cada tres semanas. De tener un día dos cada 3 o 4 días a no disponer ni siquiera de un solo teléfono. Esta situación me volvía paranoico, pero esto, era lo que debía de ocurrir para que interiorizase la creencia de que la mujeres no lo son todo...tienes tu estilo de vida, tus aficiones, tus amigos... etc.
Hace poco, estaba incluso planeando un viaje a Madrid para seguir dedicándome como un yonki al sargeo, igual que durante mi estancia en Barcelona en el que ni siquiera visite la Sagrada Familia, quise hacerlo (acción), pero no por propio interés turístico, sino porque era un tema que salía con bastante frecuencia en el inicio de una conversación con las guiris (intención)...¿Ves? con la “intención de...”
Finalmente no me iré a Madrid, porque he comprendido que las mujeres no lo son todo en mi vida, no me malinterpretéis, no me retiro, ni mucho menos. Me encantan las mujeres, las adoro y seguir indagando en ellas enriquece mi vida, pero no la llena. En su lugar, me iré a Tailandia (Gracias Marcos) a entrenar el may thai, deporte nacional del país que siempre me ha fascinado y el cual he dejado mucho tiempo apartado, y por primera vez, después de mucho tiempo, en la intención detrás de esta acción no hay ni resquicio de la palabra...mujeres

In : Reflexiones