Simplifica. Eficacia y Honestidad
Posted by Francisco Montoya on Wednesday, January 28, 2009
Under: Filosofia

Si algo funciona, ¿por qué abandonarlo? El camino perfecto solo es difícil para aquellos que eligen y escogen. El hombre que es simple y claro no escoge. Lo que es, es. Cumple con sus deberes de una forma natural. La vida o el arte nunca deben de ser ornamentación o embellecimiento.
¿Cómo pueden existir métodos y sistemas para llegar a algo que está vivo? Hacia aquello que esta estático, fijo, muerto, puede existir un camino, un sendero definido, pero no hacia aquello que está vivo. No reduzcas la realidad a una cosa estática y luego inventes métodos para alcanzarla.
No existe una enseñanza fija. Todo lo que puede proporcionarse es una medicina apropiada para una enfermedad concreta. Concentrarse exclusivamente en cualquier aspecto particular de la misma empequeñece la vida. El encerrarse en lo físico lleva al engreimiento y a la rigidez y a perder lo sutil y delicado, el limitarse a lo intelectual conduce al idealismo y a lo exótico y le falta eficacia y visión de realidad.
La especialización excesiva aumenta la debilidad. La retórica y la sofisticación no sirven. Se ha de escribir, se ha de hablar, ha de moverse directa y honestamente. El arte, las destrezas, caminan cada día. No tienen líneas ni límites definidos, tan solo aquellos que tú mismo hagas. El arte sin arte es el arte del alma en paz, como la luz de la luna reflejada en un lago profundo. El último propósito del artista es usar su actividad diaria para llegar a ser un maestro consumado de la vida y así dominar el arte de vivir.
Conócete a ti mismo. Conocerse a sí mismo es estudiarse a sí mismo en acción con otra persona. El luchador debe siempre luchar sin mirar ni atrás ni a los lados. Debe librarse de los obstáculos en su movimiento hacia delante, emocional, física o intelectualmente. No toma caminos sinuosos. Sigue una línea recta hacia el objetivo. La simplicidad es la distancia más corta entre dos puntos.
La consciencia se da sin elección, sin pretensión, sin ansiedad; en este estado de la mente existe la percepción. La percepción por sí misma resolverá todos nuestros problemas. Olvida las emociones, no forman parte de la ecuación. Dentro de un alma absolutamente libre de pensamientos y emociones, ni siquiera el tigre encuentra espacio para clavar sus garras.
La consciencia de sí mismo es el mayor obstáculo para la ejecución correcta de toda acción. Un esfuerzo correcto es realizar las acciones de tu vida a la velocidad de crucero, a la velocidad crítica constante que pueda mantenerse. Es preciso no retrasar las grandes empresas sino ejecutarlas sin dejar de contar con la parte que la fortuna tiene sobre todas las realizaciones humanas. La única manera de asegurarse de que se va a llevar a cabo algo es haciéndolo, sin dilación, al punto que pase por la mente.
Ten la idea de dominar la voluntad. Olvídate de posibles victorias y derrotas, olvídate de orgullos y de dolor. Deja que tu rival roce tu piel y tú aplastaras su carne, deja que aplaste tu carne y tú romperás sus huesos, deja que rompa tus huesos y tú tomarás su vida. No te preocupe el salir a salvo.
No te aferres a lo que tienes. Después de dominarlo, tienes que abandonarlo y encaminarte a un nivel superior. Es como la barcaza que te lleva a cruzar el rio. Una vez en la otra orilla, no la cargues en tu espalda. Simplemente sigue adelante. Si crees que algo es imposible, tu lo harás imposible. La simplicidad nos enseña a no mirar hacia atrás una vez que el curso está ya decidido.
Ivo, amigo, trae los guantes cuando vengas a verme este mes a Tenerife, que el vino lo pongo yo.
In : Filosofia